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sábado, 10 de agosto de 2013

MI PRIMER PENE A LOS 8 AÑOS…… UN NIÑO CON SUERTE!

MI PRIMER PENE A LOS 8 AÑOS…… UN NIÑO CON SUERTE!
Era un tipo alto, muy trigueño, del norte algo barbón, cuerpo bien formado, vellos ensortijado y abundantes en el pecho y piernas, ojos grandes tipo almendrados, que contrastaban con su color de piel. Sus ojos se veían grandes y las niñas de sus ojos algo de color café. Sus dientes prominentes, blancos, era un típico chiquillo de 16 años aproximadamente del norte del país, de Chiclayo para ser más exactos. Sus cabellos lacios pero con raya al costado, corto además de estar siempre  bien peinadito.
Llegó a vivir a  casa, no éramos parientes ni nada que se le parezca, era el hermano de la mujer de mi tío, vino a la capital a buscar trabajo. Aunque mi casa de 1er. Piso en aquellos tiempos, se le instaló en un cuarto provisional en el 2do. Piso de la casa de mi tío. Un cuarto bien bonito creo yo, pese a la precariedad con la fue construido. Él se quedaba a dormir ahí todos esos meses que le dieron acogida. La casa de mi tío quedaba al costado de la mía, pero ambas se conectaban por intermedio de un patio donde había un jardín en medio, jardín que cuidaba mi abuela y donde yo solía jugar con mis juguetitos de soldaditos y monstruos de plástico minúsculos de una serie japonesa  de aquellas épocas que incluso lo pasaban en blanco y negro llamado ULTRA SIETE.
ULTRA SIETE era una típica serié japonesa donde el robot protagonista extraterrestre que siempre salvaba al mundo peleando con monstruos que por alguna razón que solo los japoneses entienden tenían que ser GIGANTESCOS. Recuerdo el nombre del protagonista de la serie, un japonesito guapo, varonil, riquísimo y atlético "DAN MOROGOSHI".  La serie relataba las peripecias de éste  agente de la policía  especial japonesa (Extraterrestre infiltrado)  se convertía en un gigantesco robot, ágil y esbelto, en aquellos tiempos sin efectos especiales sofisticados, los malos y los buenos de la serie estaban  dentro de unos disfraces  de caucho que se le pegaba al cuerpo, y donde una vez noté un bulto en su entrepierna. Un bulto que me hizo despertar la libido, me hizo despertar eso que no entendía que era, pero que me "excitaba mucho".
Yo de apenas 8 añitos  era un niño engreído, criado por una abuela divorciada, una tía solterona, y una madre también soltera, Así que me crié en medio de un matriarcado altamente prejuicioso. Creo que era muy feliz era un niño…. feliz dentro de todo, las que me  criaron  veían en mí  al macho que les faltaba en la familia y siempre me dieron todo lo que  pedía.
Yo solía jugar  con mucha imaginación, jugaba a los combates interestelares y a la película que una vez mi tío,  hermano mayor de mi   madre me llevó a ver al cine donde éste trabajaba, la película se llamaba  STAR WARS.
Yo  desde muy pequeño desperté   al sexo, sabía que por alguna razón que no entendía que me gustaban los otros niñitos o los más grandes que él, muchas veces me quedaba impávido observando a algún chico que pasase por su lado, o mirándoles el bulto dentro de sus pantalones. Siempre desde que recuerdo me sentí atraído por eso que no había visto más que en contadas ocasiones, los penes. Aunque los que hasta ese momento había visto eran la  de otros niñitos de mi entorno, penes coloraditos, con el prepucio que no liberaba el glande, mini testículos y algunos blancos con venitas moradas que lo rodeaban, peladitos...siempre pequeños. Creo que siempre supe que había algo que yo debía saber y descubrir  con respecto a los penes que no se le había dicho hasta ahora. Aunque con apenas 8 años era lo que algunos especialistas en psicología definen como “niños precoces a la sexualidad”.
Pero---- ¿cómo charlar eso en un entorno femenino?, donde las mujeres que me  criaban de alguna manera me castraban psicológicamente con una educación llena de valores y preceptos morales que me agobiaban e impedían  seguir investigando. Sin embargo la naturaleza sexual es fuerte, es mucho más fuerte que uno mismo, desde muy pequeño aunque no lo tenía en claro supe  que tenía que saber más, que nada me iba a impedir seguir sintiendo eso que no entendía y que años después descubro lo que es “ESTAR EXITADO”.
Yo  había visto a "CHOCANO",  el moreno  norteño que narré al principio de esta historia. Aunque le tenía algo de desconfianza por problemas internos de familia, pero igual no podía dejar de verlo, a veces cuando este adolecente caminaba en el patio o se lo cruzaba por ahí, sin camisa y esa barriga completamente plana y con cuadraditos, y esos pechitos hinchados, fuertes, esos brazos marcados de músculos, todo en color negro cobrizo, quizás desde ahí muero por una piel oscura, trigueña o bien trigueña.
A Chocano le gustaba y tenía talento para armar automóviles  de cartón, le salían muy bien, y dibujaba excelente, a veces dibujaba rostros en papel carbón, otros paisajes en hojas blancas simples y sí le quedaban perfectos. Su habilidad con el dibujo no lo pudo mejorar, y ya de más adulto entiendo que estuvo en cosas medias "raras" para ganarse la vida, y lo último que supe de él fue que no le iba bien, y de eso hace años.

Un día  entré al cuarto de "Chocano", y lo encontré echado sobre su catre, leyendo, le gustaba leer historietas o comics como le llaman hoy, ese día no había nadie en casa, imagino que era la tarde de un domingo, Chocano estaba vestido con una camisa vieja y un pantalón de buzo de franela ploma. Es posible que yo le haya buscado  para preguntarle algo acerca de un dibujo o quizás maliciosamente siempre supe  que podía aprovechar estar a solas con él.
 Es cierto que era muy niño, pero alguna vez escuché que hay niños muy eróticos, de hecho no es poco común encontrar historias entre las personas ya adultas que conocemos,  que tienen recuerdos vagos o muy nítidos  de cuando eran  niños (as) y donde manifiestan ciertos comportamientos INPROPIADOS  Y VULGARMENTE  SEXUALES, quizás por curiosidad o  porque no sabíamos o no éramos conscientes de lo que hacíamos, o porque vimos a nuestros padres teniendo sexo  o a nuestro hermano o hermana, tío o tía, al vecino, desnudo (a) en la ducha o en su cuarto, etc.
Me  puse  a jugar hacía el costado de la cama de Chocano, a la altura de su cintura. Fingiendo la inocencia que se supone debería de tener y  de la que no estaba precisamente tan  consiente. Chocano echado en su cama, es posible que hayamos charlado algo, había confianza entre ambos pese a la diferencia de edad. Chocano leía a la altura de su pecho su revista de comics. Pero se debe de haber dado cuenta que Yo no era un chico "normal y común", era un chico diferente, medio "rarito", un niñito "aniñado" por la crianza engreída que le habían dado, incluso mis amiguitos del colegio y de barrio me jodían de mariconcito, tenía una voz muy timbrada o aguda, como  una niñita gritando, una voz con gesticulaciones y modismos de señoras, ya que nunca tuve una FIGURA PATERNA, creo que terminaba copiando los gestos de las mujeres de mi casa.
Yo estaba con un carrito pequeño de plástico, y un soldadito en la otra mano, ambos juguetes interactuaban para crear una especie de teatro infantil que solo yo niño entendía. En un momento empecé a jugar sobre Chocano me  posé en la cadera del  adolescente  norteño, y éste que quizás lo venía ojeando de rato en rato en actitud demás sospechosa. Cuando el carrito del niño posa sobre la cadera del adolecente, éste entiende lo que quería aquel niño amanerado, entiende que quería verle la verga. Que por alguna razón inentendible, quería saber cómo era una verga de un moreno grande, de un hombre MACHO-VARON.
Así que sin más ni más, abrió su bragueta se bajó el pantalón a la altura de la pelvis, no tenía calzoncillo, y saco su enorme pene, negro de cabeza rosadita con abundante pelo. Con un olor fuerte, a sudor y demás. Yo por primera vez veía un pene desarrollado,  estaba fascinado ver ese pedazo de carne grande, grueso, largo, venoso, duro y caliente.
 --exclamé: ASUUUUUUUU !  ¿QUE ESO?,
 ---ese es mi pincho Kike,. Me respondió Chocano,
--- ¿tan grande?, le repliqué
---sí, con una voz media entrecortada, por lo nervios del adolecente, me dijo: ¿quieres tocarlo?
---Yo totalmente excitado pero aún con algo de  pudor y miedo ...le muevo la cabeza con un No!... pero un No debilucho, un No escaso, como que había que tener que hacer lo que se tenía que hacer!!!
Chocano coge una de mis manitos de niño que seguía arrodillado al pie de su cama, y se le lleva al pene y le dice una frase que hasta el día de hoy, ya adulto lo converso con la desfachatez de un sinvergüenza que cuento mis anécdotas  y  travesuras sexuales.
“SI LO COGES BIEN Y LO MUEVES PARA ARRIBA Y PA ABAJO,  VA A SALIR LECHE”!!!...L o miro por un instante, pero no podía dejar ni de mirar ni de tocar con su pequeña manito tan enorme pene y le répliqué inmediatamente: PERO ESO NO ES POSIBLE, DE AHI SALE PICHI, COMO VA A SALIR LECHE ¿?.
El Negro me dice: tú tócalo con las 2 manos y muévelo como te digo  y vas a ver.
… Y así lo hago, CHOCANO ESCONDE SU ROSTRO DETRÁS DE ESA REVISTITA QUE TENIA DESDE EL PRINCIPIO, Lo empiezo a mover, pa´ arriba y pa´abajo, tal y como le habían dicho que lo hiciera. Mis bracitos pequeños de un niño de 8 años se cansaban y le digo al Hombre negro dueño de ese pene: YA?...me estoy cansando..
Chocano le dice: sigue, ya falta poco!!, .vamos dale.  En eso el moreno adolecente se pone duro en las piernas, escucho una respiración algo profunda, y el pene enorme para esas manitos pequeñitas se pone más duro, siento que eso sucede, porque presionaba con fuerza el miembro y siente que ese pedazo de carne se pone muy duro mucho más de lo que hasta ese momento había sido, observa que  las venas se hinchan, ---
Observo bien el momento, desde que subí a aquel cuartucho no habrá sido más de 15 minutos que duró todo eso, pero que en mi  memoria  quedarán para toda la vida y en años posteriores serán esas escenas que se repitieron muchas veces más  parte de mis  fantasías y sueños húmedos.
---Y sucede, sale abundante liquido lechoso, viscoso y que tenía un olor medio extraño, que me manchan mis manitas de niño, Yo absorto, con mi pequeño pene abultado,  --se preguntaba:  ¿Cómo era posible eso?, …¿leche?....mientras yo seguía haciendo movimientos a ese pene, y  Chocano se recupera y con uno sus brazos me  quita mis manitos de su pene, que seguía erguido.  Aunque niño mi máxima fantasía hasta ese momento estaba realizada con creces, aunque no me humedecí, solo tuve una erección, no eyaculaba aún.  Mi psicología se había adelantado muchos años a mi desarrollo pre – púber, Yo sentía la necesidad de verlo y masturbarlo una y otra vez a Chocano.  Y así pasó, fueron meses de permanente juego sexual siempre a escondidas de los demás, siempre intentado no hacer sospechas infundadas de la amistad entre un niño y un joven que me doblaba la edad ya adolescente y hombre al mismo tiempo.
No recuerdo lo que charlábamos, solo recuerdo sus interminables trabajos manuales de dibujos, origamis,  carritos o avioncitos  de cartón que solía  hacer. Chocano era un tipo solitario, callado, tenía un olor fuerte a hombre, un olor que no lo he vuelto a sentir en años, pero que lo recuerdo vívidamente.  Me imagino que habremos estado unos 2 años en ese plan.. Iba a su habitación, charlábamos algo.. Veíamos que no “Haya moros en la costa”, y lo masturbaba, eyaculaba, lo limpiaba. Con esa complicidad aprendí y desarrolle mi instinto de discrecionalidad y de alerta, siempre que hacía mis travesuras procuraba que nadie me pueda “pescar” o “ampayar.”
Recuerdo que ya casi al final de vernos él también me estimulaba mi pequeño pene aun peladito. Pero yo sin eyacular. Solo sentía que lo hacía con él me causaba un placer que hasta ese momento no lo sentía con nada ni con nadie. No tuve mayor trauma al respecto, no tuve mayor miedo de hacer lo que hacía, nunca me sentí violentado ni que me hayan hecho algo que yo no quisiera ni que no me gustara. A pesar que era un niño, mi psiquis sexual se encontraba bastante desarrollada con respecto a mi edad cronológica. Sin embargo alguna vez Chocano me propuso introducirme su enorme pene en mi culo, cosa a la que reaccioné con temor y quizás asco, pero él me lo propuso y me dio a escoger, nunca intento violentarme ni hacer algo a la fuerza, al final yo le dije: “Qué de ninguna manera lo haría, porque creo que me dolería mucho y que no le encontraba razón”. Solo intentó penetrarme pero no pude relajarme y sentí un dolor muy intenso.  A mí no me penetrarían hasta ya cumplido los 20 años.
… 30 AÑOS DESPUÉS.
Después de una de mis tantas citas de chat que he tenido, conocí a Pepe. Yo tenía unos 35 años,  y el 29, un chico atractivo, algo callado, tímido. Varonil, de 1.75 de altura, velludo de pies a cabeza, trigueño, pelo corto, buen cuerpo, varonil, tuvimos algunas encamadas en un hostal, siempre la pasábamos genial, harto cariñoso, harto “besucón”, podría estar pegado como una lapa a mis labios y en un abrazo efusivo, intenso y fuerte con un tío mayor que él de preferencia,  como si su pecho buscase el calor, su cuerpo buscase la protección de un torso más ancho y grueso que lo que él tenía.  Me causaba mucha ternura, sus abrazos, sus caricias en mi espalda, su mano acariciando mis cortos cabellos, mis cachetes, mi cara, por ratos cuando abría los ojos mientras nuestros labios estaban pegados lo veía con sus ojos abiertos, tocando mis cejas con la suavidad con la que uno toca las alas de una mariposa, suavemente delicadamente.
Me solía apretujar con fuerza, entrelazaba sus piernas con las mías, sus manos con las mías se tocaban muy suavemente, yo dejaba que él lo hiciera, era como tener un bebé en brazos, era un chico muy dulce, muy suave, estábamos minutos y minutos sin decir una sola palabra, solo era el idioma de nuestras manos las que se decían cosas, cosas bellas y hermosas.
Por ratos me preguntaba: ¿Qué estará pensando? Nunca le pregunté sus apellidos, nunca le pregunté donde vivía y si lo hice no lo recuerdo, como es mi costumbre supe desde un primer momento que mi pareja “nunca lo sería”, mis intenciones claramente eran solo sexuales. Su pene de unos 16 cm. Derechito, algo oscuro, vellos púbicos no ensortijados, por el contrario eran vellos lacios, largos,  y su glande rosado intenso que sobresalía en toda esa maraña de pelos que tenía por todo el cuerpo.
En nuestra última cita sexual me propuse dialogar con él, quería saber algo más, me gustaba como me tocaba, como me miraba, como miraba sus movimientos, pero sentía que había algo dentro de él, algo que lo atormentaba, algo encerrado, y como soy muy curioso, me decidí saberlo. Volvimos a hacer el amor, era un chico moderno activo, le gustaba tomarse su tiempo en los previos, algo que normalmente yo también hago solo con el cuerpo que me encanta, no soy muy del sexo directo, aunque también lo he hecho y lo disfruto mucho claro está.
Después de nuestro primer polvo,  después que él  eyacula  luego muy atentamente  me ayuda a auto estimularme para que yo  siga. Como había sido hasta ahora, después seguía las horas de permanente caricias hasta volver a recuperar nuestras fuerzas y seguir con al siguiente. Pero esta vez le pregunté cosas de él. Le pregunté porque solía ser tan cariñoso, le dije que me agradaba mucho, que la pasaba genial con él, que teníamos química sexual, que me gustaba su cuerpo, sus toqueteos sus besos largos y calientes, me abrí con él y esperaba que él lo hiciera conmigo.
Palabras van, palabras vienen, supe llegar a lo más hondo de su ser, me empezó a contar porque le gustaba acariciar, y me dijo que un Tío /hermano de su mamá/ abusó de él cuando apenas tenía 9 o 10 años, se describió como un  niño muy asustadizo en aquella época, un niño engreído que tuvo todo lo que pedía ya que no tenía que compartir nada con nadie por ser hijo único, y que sus padres siempre le prodigaron todo el amor del mundo ….al menos cuando estaban en casa y no habían salido a trabajar. Se crió con sus familiares, dentro de ellos su tío, un hombre de unos 25 años en ese entonces.
Lo ultrajó todas las veces que quiso, algunas veces con amenazas, otras con mucho cariño, siempre recalcándole que lo que hacían era un secreto de ambos, otras veces haciéndole amenazas veladas como que “si los demás se enterasen, pensarían que él sería un mariconcito, y que lo terminarían odiando”, incluso a veces le decía cosas como que: “Diosito se molesta si hablas con los demás esto”, “esto es prohibido”, etc etc.
A pesar que sus padres le dieron todo, nunca le dieron lo que él necesitaba y era comunicación, no recordaba alguna vez si ellos le preguntaron cómo sacaba las mejores notas en el colegio, como hacía para ser brigadier escolar, como se portaba muy bien, como era de estudioso sin que nadie lo ayude¿?.. Nunca, ni una sola palabra al respecto. Él hacía todo eso para que se fijen en él, para que vean que él estaba ahí, para que lo quieran quizás un poco más, le pregunten cosas. Pero nada. Y yo era la primera persona a quién le confesaba eso.. Yo y aparte de una psicóloga que consultó cuando estaba en la universidad, y que le ayudo muchísimo en superar algunas malas experiencias tempranas.
Sentía la imperiosa necesidad de acariciar, de dar amor a quien lo necesite, en especial a él mismo, Siempre he pensado que aquellos que buscan personas robustas o mayores en edad, es porque de alguna manera suponen psicológicamente un grado de protección, la protección que nunca tuvo.
Le pregunté que había sido de su tío  y me respondió:
Cuando terminé el colegio con honores me fui a estudiar a una universidad en el exterior, allá me definí gay,  siempre supe que lo era, y quizás por eso no me afectó mucho  lo que mi tío me hacía, cuando regresé a casa ya mi tío se había casado y tenía 2 lindos niñitos, pero los hermanos menores de mi mamá también tíos míos se habían casado también y tenían niñitos, ya de 5 o 6 años, aproximadamente. Mi casa es grande y cada uno tiene como una especie de departamento amplio. Mis abuelos quieren que todos vivamos juntos. Después de años lo vi a mi tío, ya más gordo viejo, había pasado mucho tiempo desde que yo le dejé de hablar en mi adolescencia y él me miraba con miedo, supongo que pensaba que yo lo iba a denunciar o algo así. Nunca pensé en hacer eso. Siempre me comí mis sentimientos, siempre me comí mis cosas, aprendí a resolver mis cosas por mí mismo, y me costó mucho, porque yo era un niño a pesar de todo engreído.
Mi tío se me acercó, con la mirada agacha, como cuando un perro reconoce al macho alfa de la manada y muestra sumisión, me felicito porque haber ido a estudiar al extranjero, y me dijo que estaba muy orgulloso de mí e intentó abrazarme fuerte, pero yo no pude hacer lo mismo. Le tenía odio, sentía que no debía haber hecho eso conmigo. Sentí que la vida me daba una revancha,  lo saqué hacía el patio y le dije:
--- Tío no creas que no lo recuerdo.
--- ¿Qué cosa Pepito? Qué Recuerdas?, entre sorprendido y asustado, se puso blanco de rostro.
--- Mira Tío, esto que ambos sabemos, nunca saldrá de aquí, así que  puedes estar tranquilo, además conozco a tu esposa, tienes unos lindos hijos y no creo que se merezcan la clase de basura que tienen por esposo y papá.
---Tranquilo Pepito, Podemos hablar con calma, bueno hay cosas que no pude evitar, lo lamento mucho hijo, pero no metas a mi familia en esto, esto solo es entre tú y yo, si quieres pégame no sé, pero por favor, no ….
--- Como te dije Tío, no te preocupes, no diré nada, pero solo te digo una cosa, sabes que tus otros hermanos  tienen sus hijos y casualmente varones, sí yo me entero, “Y SABRÉ ENTERARME”, que estas cerca de ellos, y te mando matar. ¿Te quedó claro?.
--- Pero Pepito como dices eso hijo, tú no eres así, no tienes que decirme eso.
---Le respondí: Estas advertido!... No soy el mismo de antes.
--- pero hijo…
En ese preciso instante entró mi mamá y nos dijo:
--- ¿Pero qué hacen Tío y sobrino en el patio?, vamos adentro, los estamos esperando para comer, no se aíslen, o están charlando “cosas de hombres” jejejejeje.
Yo sentado en la cama escuchando atentamente su historia mientras el miraba al cielo y sus ojos brillaban acaso por querer llorar, cosa que no hizo.
--- Me respondió: Nada!!.. no volví a hablar con él, hasta ahora, a los pocos se mudó con su familia, se fue a Piura, resulta que le salió un trabajo por allá y desde ese entonces no he vuelto a saber nada más de él. Lo bueno es que no está cerca de mi familia, sobretodo  de mis sobrinos.
--- pero ¿quizás está cogiendo otros niños inocentes?
--- No lo sé, tampoco me importa. “Cada uno debe aprender a superar  sus problemas, y a evitarlos sobre todo”.
Pero charlemos de otra cosa por favor, ya te conté esto a ti, y Enrique no creo que tenga ganas de volverte a ver, espero que me comprendas, el haberte contado esto , cosa que normalmente no suelo hacer me pone muy tenso, y verte nuevamente vería mis problemas de frente, pero si te agradezco que me hayas escuchado.
--- Oye, le dije, yo estoy sorprendido, siempre me pareciste un tipo muy cariñoso, muy sensible, y me has demostrado que eres todo lo contrario… Qué miedo contigo, jejejejeje. Pero una cosa, ¿serías capaz de matar a alguien?.  ¿Hubieras cumplido la promesa de matar a tu tío?, y ¿cómo sabrías si tus sobrinos habían sido tocados, sin que se enteren sus padres?
--- Son muchas preguntas, jajajaaja, solo te puedo decir, SÍ,  SÍ , SI LO HUBIERA PODIDO SABER, Y NO LO SE, respectivamente. Y nos reímos de su respuesta.
--- Cómo me lo había dicho, nunca más me volvió a llamar ni supe de él.
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Durante mi vida he tenido la suerte de cruzarme con amigos (as), heterosexuales o  gays, que me confiaron mucho de su vida sexual temprana.  Siempre hablé con mucha libertad de sexo, de traumas, de cosas bien intimas y no me avergüenzo de nada de lo que hice y deje de hacer en la intimidad. Claro que pasé por muchas etapas, siempre madurando permanentemente y aunque no ostento un título en psicología me considero un tipo bastante cultivado y observador de las conductas humanas incluso habiendo llegado a elucubrar teorías de conducta que no sé qué tan cierta o acertadas sean, pero que al menos me funcionan en un grado mayor al éxito que supondría para un empírico humano comprender los miedos, traumas, frustraciones, y demás de los seres que me han rodeado.  Posiblemente soy un mal consejero, solo le digo a las personas lo que normalmente no quieren oír, se los digo en crudo y con un estilo muy peculiar que creo capto la atención de algunos, ¿si me hacen caso o no?.. Es otro tema. Pero me siento bien decir lo que creo y lo que estimo pertinente.
No hace mucho he tenido por esas casualidades de la vida personas entre hombres o mujeres heterosexuales u homosexuales que compartieron algunas cosas  terribles que les hicieron de pequeños. Particularmente  repudio y odio cuando sé de violencia sexual contra niños. Creo que al violador de Niños debería irse preso a cadena perpetua, y al que viola o mata pues pena de muerte. He notado que muchos de estos (as) chicos (as), suelen ser muy tímidos para muchas cosas, guardan y muchas veces les es muy difícil superar estos episodios que les sucedieron, que aparecen incluso cuando son ya muy mayores afectando su estabilidad emocional. Siento una profunda pena y una impotencia enorme no poder ayudar, así que solo me limito a escuchar y quizás contar mi experiencia para que no se sientan solos, o quizás yo sentirme parte de ellos.
El haber sido un niño psicosexualmente precoz me dio la capacidad, la empatía de poder entender muchas de estas historias y poder sentir en carne propia lo que muchos seres humanos pasan.
De mi historia, no tuve mayor problema de adaptación, nunca me supuso un trauma saber que alguien para muchos “abuso de mí”, pero que haciendo retrospectiva y conciencia plena de mi niñez creo que eso no sucedió como ya lo expliqué antes.  Del tal Chocano no sé nada hace muchos años, alguna vez cuando tendría 25 años me lo crucé en la calle, me dijo:
“¿ y cómo estas kikin?, que dicen las “flacas”?. Siempre con una mirada cabizbaja, como recordando lo que hicimos, y con una sensación de sentimiento de culpa que hasta podría respirarla. Es lógico que sabe que soy gay, y es también lógico suponer que desde su punto de vista considera que me él me VOLVIÓ MARICÓN.  Lo miré, lo saludé y seguí de largo. Nunca más supe de él y ni me interesa saberlo.
Yo hubiera sido gay de todas maneras con o sin su presencia.
… Y sí, “FUI UN NIÑO CON MUCHA SUERTE”,  porque tuve la oportunidad de 1 en 1 millón  personas  de no haber sido  obligado o amenazado  a algo que no quería, considero que nunca me ultrajaron propiamente dicho y por eso fui bastante afortunado   y también tuve suerte de estar aquí,  sobrevivir tener la desfachatez  de  contarlo.



3 comentarios:

  1. Me hubiese gustado vestido de nina con zapatito de nina me hubieran cojido de nina

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  2. Interesante tu reflexion, me identifico contigo en una buena parte

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  3. Fíjate que yo jugaba solo o con loa vecinos en edificio, un dia el hijo del portero, Raul...me pidio que lo acompanara a cerrar un depa vacante...en la cocina dovisto un lugar donde el pudiera detectar si alguien venia ...me.agarro y me metui la lengua en.el.oido..me doblege y me acerque a e el...beso mi cuello mi pecho, y termino con mis nalgas en su cara ! Para mi fue frytal pero yo me missmo me.abria la.cola para que me hiciera sulla.
    La relacion avanzi cuidadosamente , yo tenia 7 años y el 21...por moedo numca me penetro, peeo rozaba su enorme verga contra mi culo y se venia encoma , muchas veces me empujaba sus mecos denteo y yo me hacia mas homo ...le rogaba que me cogiera hasta escurrir leche , mi pasion era la leche por que asi probe verga...me puso en su juejo con otro pene grueso...y el chavo me dijo que si aguantaba su enorme verga ....me daria leche hasta llenar ..
    Aun recuerdo a raul viviendo feliz cuando me penetra

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